En resumen: De una vivienda corriente sale poco para donar, mucho para reciclar y casi nada con valor de venta. Lo que sí debe salir siempre es el justificante de entrega de residuos: la prueba de que cada fracción acabó en un gestor autorizado y no en una cuneta de la provincia. Si alguien te ofrece vaciar gratis a cambio de los muebles, pídele ese papel antes de aceptar.
La pregunta que siempre sale en la visita
«Y todo esto, ¿qué hacéis con ello?». Es la pregunta que aparece en casi cualquier visita, normalmente cuando ves el volumen que va a salir por la puerta. Detrás suele haber dos ideas mezcladas: la esperanza de que algo se aproveche y la sospecha de que la empresa se queda con lo bueno y lo revende.
La respuesta honesta no tiene mucho glamour: de una vivienda corriente sale poco para donar, mucho para reciclar y casi nada con valor de venta. Pero merece la pena contarla bien, porque de ahí salen las dos preguntas que sí deberías hacer al contratar: dónde acaba cada cosa y qué documento lo demuestra.
Aquí te contamos qué hacemos nosotros con lo que sale de tu casa, paso a paso y sin adornos.
La primera clasificación se hace dentro de la casa
No cargamos todo en el camión para separarlo después: se separa mientras se baja, estancia por estancia. Así cada cosa va a su destino y, de paso, el trabajo sale más barato, porque tratar un material bien clasificado cuesta menos que tratar un revuelto.
Todo lo que hay en la vivienda acaba en uno de estos cuatro montones:
- Para la familia. Documentación, fotografías, joyas, condecoraciones, llaves y objetos personales. Se apartan en cajas identificadas y se entregan al cliente, aparezcan donde aparezcan: dentro de un libro, en el forro de un abrigo o al fondo de un cajón.
- Para donar. Lo que está en buen estado y alguna entidad puede colocar.
- Para reciclar. Madera, metal, aparatos, textil y el resto de fracciones con gestor.
- Residuo final. Lo que no admite ningún aprovechamiento.
El primer montón es prioritario y no se toca sin permiso. Si hay dudas sobre si algo es personal, se aparta. Es mucho más fácil tirar una caja después que recuperar un papel que ya ha salido.
Donación: qué se acepta de verdad
Aquí hay mucha distancia entre lo que la gente espera y lo que las entidades pueden aceptar. Una entidad social no es un almacén: recibe lo que puede colocar pronto y con una capacidad de transporte limitada. Lo que sí encuentra destino con facilidad:
- Ropa y calzado limpios, secos y en condiciones de uso.
- Menaje y vajilla completos y sin desportillar.
- Muebles pequeños desmontables: mesillas, sillas, estanterías, mesas de comedor.
- Electrodomésticos que funcionan, sobre todo lavadoras y frigoríficos.
- Libros, juguetes y material escolar en buen estado.
Y lo que casi nunca se acepta: colchones y somieres usados —por higiene—, tapizados con manchas u olores, muebles de aglomerado que no aguantan un desmontaje, los armarios de tres cuerpos de los años setenta y cualquier cosa que necesite una reparación antes de usarse.
Un consejo si quieres donar por tu cuenta antes del vaciado: llama a la entidad antes de cargar, manda fotos y pregunta si recogen o hay que llevarlo. Te ahorras el viaje con un mueble que luego no aceptan.

Reciclaje: cada fracción a su gestor
El grueso de un vaciado de viviendas en Salamanca va por esta vía. No todo acaba igual ni cuesta lo mismo tratarlo, y esa es exactamente la razón por la que el presupuesto cambia tanto según lo que haya dentro de la casa. Por eso los rangos de precio que publicamos en la guía «cuánto cuesta vaciar un piso» dependen tanto del contenido como de los metros:
| Fracción | Qué se hace con ella | Efecto en el presupuesto |
|---|---|---|
| Madera y aglomerado | Trituración y reutilización en tablero | Bajo |
| Metal y chatarra | Valorización: tiene valor de mercado | Lo descuenta |
| Electrodomésticos (RAEE) | Gestor específico: se descontaminan y despiezan | Lo encarece |
| Colchones | Planta específica: separación de espuma, muelles y textil | Lo encarece |
| Textil | Reutilización o trapo industrial | Bajo |
| Pintura, disolventes, aceites | Residuo peligroso, en su envase original | Lo encarece |
| Escombro y sanitarios | Gestor de residuos de construcción | Medio |
Leída al revés, la tabla te dice cómo abaratar: un piso con mucho metal y poca pintura sale mejor que uno lleno de colchones, botes a medias y aparatos viejos. Si quieres adelantar trabajo, junta tú los botes de pintura y los productos químicos en una caja, cerrados y con su etiqueta.
Cuando aparece fibrocemento —placas de uralita en una caseta, un tejadillo o un depósito— el trabajo se para. Solo puede retirarlo una empresa inscrita en el registro específico de empresas con riesgo de amianto. Pasa sobre todo en el vaciado de chalets y casas con parcela, y ninguna empresa de vaciado seria lo carga en su furgoneta. Si alguien se ofrece a hacerlo, ya tienes motivo para descartarla.
Venta: el mito del «os lo quedáis a cambio»
Es una propuesta habitual: «lleváoslo todo y no me cobréis, que ahí hay muebles buenos». No funciona, y explicarlo ahorra decepciones. El mueble doméstico corriente de los años setenta y ochenta no tiene mercado: es voluminoso, pesa, cuesta transportarlo y nadie lo busca. Guardarlo en un almacén cuesta más de lo que se sacaría por él.
Si alguien te ofrece vaciar gratis a cambio de quedarse los muebles, pregúntale a qué gestor va a entregar el resto y pídele el justificante. Ahí se acaba la conversación.
La forma más rápida de distinguir una empresa seria de una que descarga en un camino
Lo que sí tiene recorrido son las piezas realmente antiguas, la madera maciza en buen estado, algunas lámparas, relojes y objetos de coleccionismo. Cuando los encontramos, los apartamos y te avisamos antes de moverlos, porque la decisión es tuya, no nuestra. Nunca compramos el contenido de una casa a cambio del vaciado.
Si solo te sobran unas pocas piezas después de repartir o vender, no necesitas un vaciado completo: basta con una recogida de muebles en Salamanca.
El papel que debes exigir al terminar
Al acabar cualquier vaciado tienes derecho a saber dónde ha ido a parar lo que había en tu casa. Eso se demuestra con el justificante de entrega de residuos, que identifica al gestor autorizado y las fracciones entregadas. No es un adorno: la responsabilidad por un residuo abandonado puede llegar hasta quien lo produjo, es decir, hasta el titular de la vivienda.
Antes de contratar, haz estas tres preguntas. Si alguna respuesta es vaga, desconfía:
- ¿A qué gestor o punto limpio lo lleváis? Deben poder decírtelo sin rodeos.
- ¿Me dais el justificante de entrega? La respuesta correcta es sí, sin coste añadido.
- ¿Qué hacéis si aparece algo de valor o personal? Debe apartarse y comunicarse antes de seguir.
En un vaciado por herencia con varios hermanos, ese justificante y el reportaje fotográfico del estado final son la mejor forma de cerrar el asunto sin discusiones sobre qué se hizo con qué. Cómo funciona nuestra trazabilidad, gestor a gestor, está en gestión de residuos y punto limpio, y el servicio completo para familias, en vaciado de pisos por herencia.



